Soy una mujer de 35 años y hace 7 años que tengo una relación con un hombre de 53 años. Yo vivo con mis padres, los que no aceptan la relación, por lo que debo mantenerla escondida. Él está separado, tiene hijas adultas, y ha cambiado tanto conmigo en el sentido que ya no se preocupa como antes de mí. Ahora que va a ser abuelo está constantemente con su familia ayudándolos económicamente, y a mí prácticamente me tiene abandonada. Soy yo la que lo busca. Me hace muy infeliz esta situación al ver como pasan los años y yo he perdido mi juventud, mi belleza física, no he podido realizar mi mayor sueño que ser madre. Por favor, necesito tu opinión. Gracias.
Alicia, de Puerto Rico
Querida Alicia:
Gracias por escribirme. Primeramente, ten en cuenta que eres una mujer bien joven y cuentas con varios años para tener niños. En ciertos países o culturas occidentales, en ciudades grandes, las mujeres recién comienzan a plantearse la posibilidad real de ser madres a tu edad (no sé dónde vives).
Veo dos puntos importantes para analizar:
Primero: ¿Qué clase de relación tienes con tu padre? Te trata de manera similar a la de este señor, es alguien ausente, que te hace o hizo sentir abandonada en algunos momentos? Sanear la manera de comunicarte con tu padre te permitirá tener una relación de pareja más sana.
Segundo: Una de las características de ser madre es que una deja de ser hija. Tú sigues viviendo con tus padres aunque tienes 35 años, o sea, sigues comportándote como hija, y buscas una pareja con gran diferencia de edad (alguien que prácticamente podría ser tu padre). ¿Estás realmente preparada para cambiar de rol (de hija a madre), o son sólo palabras que formulas por presiones sociales, familiares, y culturales? Porque por lo que demuestras, hay cierta decisión de tu parte de seguir postergando indefinidamente este gran cambio.
Tal vez esperas que alguien mágicamente te saque de la casa de tus padres y así construyan una familia juntos. ¿Y si tú dieras el primer paso, independizándote de tus padres de alguna manera? ¿Qué pasaría si te mudaras sola o con otra persona que no fueran tus padres (amiga, prima, etc.), y pudieras elegir desde este lugar al compañero que te acompañe en esta experiencia de vida? ¿Buscarías a alguien esquivo, poco cariñoso y desatento o a un hombre que esté contigo, te mime y comparta los deseos que albergas en tu corazón? Creo que vale la pena intentarlo.
Con cariño,
Merlina
QUERIDA MERLINA:
Primeramente quiero agradecerte por haber tenido la deferencia de responderme.
Te quiero decir que tienes mucha razón, en mi vida hay mucha presión externa, y yo
no tengo claridad de lo que realmente quiero, trato de cumplir con los demás solamente.