Ejemplos
Tabla de contenidos a partir de títulos (TOC)
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jerárquica de los títulos de secciones de una página, mostrándolos en una lista
indentada acorde a ese órden. Las secciones de la lista son enlaces a las secciones
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Cada persona que encontramos en nuestra vida espeja aspectos nuestros, tanto positivos como negativos, por lo que si buscamos a alguien con tales o cuales características, en realidad estamos proyectando facetas nuestras ocultas o deseos que no nos animamos a asumir. ¿Eres consciente de esto? ¿Y qué buscas realmente en el otro al relacionarte sentimentalmente?
Percepción es proyección. Éste es uno de los principios de la Programación Neuro Lingüística (PNL). En psicología, la proyección se considera un mecanismo inconsciente que se produce cuando se activa un matiz de nuestra personalidad que está desvinculado de nuestra conciencia. Lo que vemos en las personas que nos rodean son atributos que nos agradan o desagradan de nosotros mismo, nos es más sencillo identificarlos afuera nuestro, ya que hay componentes personales que nos cuesta reconocer como propios.
Lo que yo percibo en el mundo que me rodea es en realidad el reflejo de algo dentro de mí. Por ende, lo que yo deseo percibir también es una proyección mía, de cosas buenas o de otras no tan agradables. Solemos buscar en nuestras parejas características bien definidas, sin darnos cuenta de manera consciente que son conductas nuestras que estamos atribuyendo al otro, o que se trata de carencias propias que queremos cubrir desde el exterior, en vez de bucear dentro nuestro y solucionarlas de manera genuina. Estos conceptos puede hacernos cambiar radicalmente la forma en que nos relacionamos con nuestra pareja.
¿Qué buscas en la persona con la que quieres mantener (o ya mantienes) una relación estable, además de un vínculo sentimental? Haz una lista: fama, posición social, dinero, alguien con un título universitario, que sea inteligente, buen mozo, guapa, sensible, popular, que tenga buen humor...
Observa la lista detenidamente. ¿Cuáles de estas características son tuyas y aún no lo sabes? ¿Qué pasaría si te dieras cuenta que tú eres la inteligente, la guapa, el que tiene buen humor? ¿Cuáles no son tuyas y te gustaría mucho que sí lo fueran? Es probable que varios de estos atributos te pongan frente a frente con aspectos irresueltos dentro de ti. A simple vista parece más fácil que otro individuo tape o nos provea soluciones a conflictos internos que preferiríamos desterrar. La mejor opción es dedicar un tiempo para cerrarlos antes de encarar una nueva relación sentimental o buscar cambios en la actual. De otro modo, estos conflictos quedarán latentes y harán eclosión cuando menos lo esperemos, por eso conviene enfrentarlos de la manera que podamos, con o sin ayuda, y así dejar atrás esa manera de vincularnos que no nos funcionó para abrirnos a una nueva, más promisoria.
Si tratas de hallar en otra persona un complemento, alguien que te dé lo que no tienes, que satisfaga tus anhelos más profundos, ¿qué sucedería si tú consiguieras casi todo lo que careces y anhelas en otro? Serías una persona que goza de bastante independencia de criterio y de decisión, que puede realizar las elecciones que le plazca, como aceptar cierta clase de vínculo o elegir no relacionarse con alguna persona en particular.
Si, por otro lado, te esforzaras en conseguir tú mismo (o tú misma) el bienestar económico que te provee otra persona, ¿la volverías a elegir? ¿Qué tal si asumes lo que ya eres y tienes, y te propones obtener lo que te falta sin necesitar que otra persona te lo provea? ¿Valorarías las mismas cosas en el momento de elegir una pareja? Imagínate que ya tienes todo lo que buscas en el otro, que las características o las cosas materiales que describiste arriba son tuyas, ¿cómo ha cambiado tu lista con respecto a la persona con la que quieres compartir tu vida?
Si buscas a alguien que te complete y te proporcione todo aquello que no tienes y que, si así lo decidieras, podrías procurarte tú mismo, estarás creando una relación dependiente, de ganar / perder (¡tú pierdes!), ya que la falta de esa persona en tu vida implicaría un vacío de elementos que consideras necesarios para ti. Y te verás obligado a asumir conductas que no deseas para sostener una relación, sólo por lo que te brindan y para evitar volver a enfrentarte con tu carencia interna (afectiva o material), sin basarte en los sentimientos mutuos ni en si eres realmente feliz o si la relación puede prosperar.
Piensa con detenimiento en todo lo que puedes conseguir por ti solo o sola, acepta lo que no puedes obtener (todos tenemos sueños y deseos no cumplidos, y muchos sueños y deseos plenamente cumplidos ¡y por cumplirse!) y relaciónate con el otro partiendo de la base de que eres una persona completa que busca un par y no desde la dependencia: atraerás a tu vida seres con los que podrás entablar una relación sana y positiva, de ganar / ganar. |